
Una de las desventajas de llegar a los 30 es que las frases con las que tus padres te hinchaban en la adolescencia retumban en tu cabeza y comienzas a analizarlas profundamente, las comparas con tu corta experiencia y, lo que es peor para el orgullo, concluyes que tenían razón. En todos los casos hay excepciones; sin embargo, en más de alguna oportunidad, nos encontraremos corroborando sus apreciaciones, aunque no lo queramos reconocer.
Me declaro culpable. Hay que reconocerlo, los padres cometen errores, es cierto, pero cuando están cerca y se preocupan por ti, te entregan una gran sabiduría. La gracia y la suerte está en saber aprovecharla.
¿Qué creen ustedes? Tres ejemplos… sólo para probar…
“Dime con quién andas y te diré quién eres” (traducción: “no quiero que te juntes más con esa niña…”): Para qué andamos con cuentos. ¿Cuántas veces nos hemos alejado de ciertas personas para dejar de fumar, de tomar, de hablar estupideces, de ser pesimistas, entre otras cosas? ¿A quiénes hemos dejado de lado porque consideramos que son cero aporte en nuestras vidas o porque no queremos mezclarnos con sus amigos o no compartimos su estilo de vida? Amigos: las malas juntas existen… ¿o no?
“Cuando seas adulto, vas a estar aburrido de carretear” (traducción: “si sigues tomando de esa forma, no tendrás estómago, tendrás la ponchera hasta el suelo… para qué decir las arrugas del trasnoche… no te crié para fueras bohemio… quiero que te dediques a sacar una carrera, a tener una familia… y córtala con el weveo…”): Sin comentarios…
“No escupas al cielo… nunca digas nunca…”(traducción: por jil, arrogante e inconsecuente vas a tropezar y ahí vas a andar lloriqueando con que la embarraste y nunca pensaste que te podía pasar eso, a tí nooo…”): Jajaja. Aquí no podemos negarlo… ¿cómo que eras el master en la cama? Amigo, igual fuiste papá sin planearlo y chocaste el auto borracho.
“Vas a tener que apechugar no más” (traducción: si a pesar de todo lo que te dije, la embarraste igual, ahí te dejo con el cacho… si me haces caso te ayudo. Bueno, en realidad, te ayudo igual… si eres mi hij@): No hay vuelta, no queda otra, sabemos que ante cualquier problema, hay que aperrar. Total, ellos también metieron las patas y lo hicieron; no siempre, pero es probable que lo hayan intentado. Lo lindo es que, a pesar de todo, nos aman… Lo mismo nos pasará a nosotros, aunque tratemos de evitarlo.
“¿Viste?, ¡yo te dije…!” (traducción: aunque te duela, tengo la razón a veces): Pucha que es cierto…. Quiero a mi mamáaaa… Y dije tantas veces que la odiaba.
Me declaro culpable. Hay que reconocerlo, los padres cometen errores, es cierto, pero cuando están cerca y se preocupan por ti, te entregan una gran sabiduría. La gracia y la suerte está en saber aprovecharla.
¿Qué creen ustedes? Tres ejemplos… sólo para probar…
“Dime con quién andas y te diré quién eres” (traducción: “no quiero que te juntes más con esa niña…”): Para qué andamos con cuentos. ¿Cuántas veces nos hemos alejado de ciertas personas para dejar de fumar, de tomar, de hablar estupideces, de ser pesimistas, entre otras cosas? ¿A quiénes hemos dejado de lado porque consideramos que son cero aporte en nuestras vidas o porque no queremos mezclarnos con sus amigos o no compartimos su estilo de vida? Amigos: las malas juntas existen… ¿o no?
“Cuando seas adulto, vas a estar aburrido de carretear” (traducción: “si sigues tomando de esa forma, no tendrás estómago, tendrás la ponchera hasta el suelo… para qué decir las arrugas del trasnoche… no te crié para fueras bohemio… quiero que te dediques a sacar una carrera, a tener una familia… y córtala con el weveo…”): Sin comentarios…
“No escupas al cielo… nunca digas nunca…”(traducción: por jil, arrogante e inconsecuente vas a tropezar y ahí vas a andar lloriqueando con que la embarraste y nunca pensaste que te podía pasar eso, a tí nooo…”): Jajaja. Aquí no podemos negarlo… ¿cómo que eras el master en la cama? Amigo, igual fuiste papá sin planearlo y chocaste el auto borracho.
“Vas a tener que apechugar no más” (traducción: si a pesar de todo lo que te dije, la embarraste igual, ahí te dejo con el cacho… si me haces caso te ayudo. Bueno, en realidad, te ayudo igual… si eres mi hij@): No hay vuelta, no queda otra, sabemos que ante cualquier problema, hay que aperrar. Total, ellos también metieron las patas y lo hicieron; no siempre, pero es probable que lo hayan intentado. Lo lindo es que, a pesar de todo, nos aman… Lo mismo nos pasará a nosotros, aunque tratemos de evitarlo.
“¿Viste?, ¡yo te dije…!” (traducción: aunque te duela, tengo la razón a veces): Pucha que es cierto…. Quiero a mi mamáaaa… Y dije tantas veces que la odiaba.
2 comentarios:
Me pediste comentario, te dije que no me sentía apta para comentar nada... que había perdido mi conciencia como para criticar... En fin, cada momento me pierdo más a mi msima...
Pero bueno, ahí voy...
Claramente los términos periodísticos no los has perdido... Me suena a los famosos chascarros de micro, que tan vehentemente me leías, en nuestras horas de ocio, frente al mar, con algo en nuestra mente y la majestuosa música acompañando esas tardes desoladas y llenas de crepúsculos....
En cierta forma extraño tu sentimentalismo, este texto está lleno de razón... Y qué pasa con la emocionalidad?
Me agradó tu forma de escribir el español, extrañaba también, la correcta puntuación y los malditos signos de interrogación y exclamación, completos....
Cero aporte yo..
Te re quiero!
Desde esta crónica me sumo a la reflexión-homenaje, para nuestras madres, parece que no alcanzará la vida para odiarlas y amarlas al mismo, lo importante es estar conciente de su entrega perenne y total. En too caso no estoy ni ahí con aprender a cocinar esa cazuela con chuchoca jajja Gracias Mamá te amo!
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